De pequeño siempre hemos jugado a los médicos por nuestro afán y nuestra curiosidad por el cuerpo humano de las personas del sexo contrario. Los chicos querían ver lo que eran las tetas y las niñas saber cómo era “la colita”. Pero de mayores este juego tan instructivo no tiene porque desaparecer.
Además, casi a todos nos pone muchísimo las profesiones relacionadas con la medicina. A los chicos por ejemplo les vuelven locos las enfermeras y, en su defecto, los disfraces de enfermeras. A las chicas por su parte les gustan los médicos, con sus batas y su puesto importante. Por tanto, sabiendo que a ambos nos excitan este tipo de profesiones, porqué no jugar con ellas.
En el juego de los médicos es importante la escenografía con unos disfraces logrados. Esto ayudará a que os metáis en el papel. Además, si podéis hacer una especia de camilla seguro que el juego lo agradecerá mucho. Todo será muchísimo más atractivo y excitante para los dos.
El papel dominante en este juego es muy relativo. El control del juego lo podéis llevar cualquiera de los dos. O, incluso, un día uno y otro día otro. Un día puede que os apetezca que sea el médico el que seduzca a la enfermera y ambos acaben montándoselo en la camilla. O quizás prefiráis que sea la doctora la que juegue con el camillero y al final ésta se lo acabe follando como una perra en celo, como es el caso de las fotos que hemos preparado para escenificar el juego.
Aquí vemos como es ella la que lleva las manijas del juego. La que le seduce mientras él se resiste un poco, quizás llevado por la posibilidad de ser descubiertos. Pero ella está decidida a follárselo porque se muere de ganas de sentir ese pollón duro dentro de ella. Y se la come como una posesa sin importarle que alguien pueda entrar.
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